La visita anual al veterinario termina gustándole mas a los dueños de mascotas que a nuestros peludos amigos; sin embargo, los amos saben que el examen es necesario, ya que sólo un especialista en animales domésticos puede realizar los exámenes que determinan si su pequeña o gran bola de pelo está saludable.
Dado que las enfermedades resultan fáciles de tratar con éxito cuando se diagnostican a tiempo, los veterinarios y criadores recomiendan no confiarse sólo del chequeo anual y realizar periódicamente una revisión domestica. No estamos sugiriéndole que lleve inmediatamente a su mejor amigo al consultorio medico, solo le recomendamos que lo someta a un chequeo cada semana aprovechando el tiempo que le dedica a su acicalamiento.
• Enfermedades que se pueden prevenir con inmunización: Vacunas
Siempre ha sido mejor prevenir una enfermedad que tratarla. La mayoría de los cachorros, reciben de su madre protección contra ciertas enfermedades en los días iniciales de amamantamiento (calostro), pero esta protección se pierde entre las 6 y 14 semanas de edad, por esta razón los cachorros deben ser inmunizados contra algunas enfermedades que los atacan con frecuencia.
Hay muchos tipos de vacunas, algunas de ellas producen respuestas inmunológicas más fuertes y duraderas que otras; ninguna vacuna es permanente. Su veterinario puede determinar cuales vacunas o programas de inmunización es mejor para su mascota.
Moquillo o Distemper:
Es la enfermedad más ampliamente conocida que ataca a los perros, no es la misma que el Moquillo Felino o de gatos. El Distemper o Moquillo Canino es una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus aéreo y es a menudo fatal.
Ya que la enfermedad puede afectar al sistema digestivo, respiratorio y nervioso, cualquiera de las combinaciones de los siguientes síntomas, se pueden presentar: fiebre, diarrea, secreción nasal y ocular, tos, contracturas musculares y convulsiones. Los desórdenes nerviosos permanecen aún después de recuperarse de los síntomas iniciales. Pueden presentarse también lesiones pustulares en piel de la región del vientre.
Casi todas las enfermedades contagiosas, van acompañadas de depresión y pérdida de vigor y apetito.
Hepatitis Infecciosa:
Es también una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus y es trasmitida por contacto con orina infectada o material contenido del sistema digestivo, ya sea por vómitos o diarreas. La rata de muerte es de aproximadamente 10%.
Primariamente afecta al hígado y no ocurre tan frecuente como el moquillo.
No se relaciona con la hepatitis humana.
Los síntomas pueden ser similares a los del moquillo, pero normalmente aparecen más rápido, e incluyen vómitos, dolor abdominal sobretodo en región anterior, hemorragia o sangrado de intestinos o debajo de la piel, puede presentarse nubosidad azulada de los ojos.
Leptospirosis:
Es transmitida por orina infectada de otros caninos, ratas y ciertos animales salvajes y de granjas. Consecuentemente, perros de granjas y de cacería, tienen alta susceptibilidad a esta enfermedad.
La leptospirosis, es causada por una bacteria en forma de vibrión o leptospira, y ataca también al humano.
Primariamente, ataca a los riñones, pero también afecta al hígado e intestinos, causando fiebre, depresión, pérdida de apetito, vómitos, diarreas, tensión muscular y ocasionalmente, daños a la piel con hemorragias.
Esta enfermedad a menudo responde a ciertos antibióticos, si es tratada tempranamente.
Debido a que la inmunización contra esta enfermedad produce una inmunización de corto término, los animales de granjas y de cacería, deben recibir sus vacunasoportunamente, es decir anual, o dos veces al año.
Parainfluenza:
Es un virus que es asociado a la enfermedad comúnmente llamada traqueobronquitis o tos de perreras. La enfermedad es transmitida a través de las secreciones respiratorias, por el aire, y es altamente contagiosa.
La parainfluenzaa es de mediana a corta duración en animales saludables.
El síntoma primario es la tos persistente, por lo tanto el propósito principal del tratamiemto está en aliviar la tos y evitar infecciones bacterianas secundarias que conducen a bronquitis crónica y neumonía.
Perros enjaulados durante períodos largos son los más susceptibles a la enfermedad.
Rabia:
Esta enfermedad es causada por un virus, aislado ya hace más de cien años, que se transmite primariamente por la saliva de animales infectados. La rabia puede afectar al sistema nervioso de casi todas las especies animales de sangre caliente. Los síntomas de la enfermedad, están relacionados a cambios neurológicos tales como agresividad o mucha timidez, aturdimiento, espasmos musculares, divagación, parálisis de glotis y músculos del tragado, produciendo babeo constante y espeso, la impresión de tener algo atascado en la boca, incoordinación, convulsiones, postración y muerte.
Considerando que es una zoonosis, o sea una enfermedad que ataca a los animales y al hombre, su control es un problema de salud pública.
Existen leyes concernientes a la inmunización y cuarentenas bajo estrecha observación luego que una persona es mordida; así como el control de transporte de animales fuera de cada país.
La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), es clara al respecto. Se considera que un perro que muerde a una persona, debe ser sometido a observación de sus constantes fisiológicas (comer, tomar agua, orinar y defecar), así como de su natural comportamiento, durante por lo menos 15 a 30 días. Si el animal conserva sus constantes fisiológicas y su buena salud, queda descartado como posible transmisor de la enfermedad. Si por el contrario el animal muere en ese período de observación (15 a 30 días), deben realizarse exámenes al cerebro del animal en cuestión en los laboratorios especializados.
Se recomienda la vacunación de los perros a partir de tres y medio a cuatro meses y revacunación anual.
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